Bienvenido a casa JAN y gracias.
Un beso grande.
M
DONDEHASNACIDO
Tengo una amiga que al volver de Novosibirsk con su hijo supo que el chaval sufría terrores nocturnos. Con los ojos fuera de órbita, la mirada perdida y el corazón acelerado, igual que si estuviera despierto pero profundamente dormido, su hijo sufría. Ahora el mal rato ya ha pasado. Le quedan los miedos que se expresan en pesadillas que acostumbran a sufrir muchos niños a partir de los cuatro años.
En Moscú, cuando dormías no dormías. En Novosibirsk no lo sabíamos, pero tampoco dormías cuando estabas en la casa cuna. Te automecías con tanta fuerza cada media hora que desplazabas la cuna de pared a pared de la habitación que compartíamos.